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Gedicht

Meira Delmar

DEATH IN VENICE

Death, in Venice,
they take on a trip
like a bride.

Between two blues
the mournful gondola
glides,
covered by slow velvets,
and you hardly perceive
the light thud
of one dip of an oar and then another.

Slowly, follows
like a floating garden,
the one carrying the farewell
made of roses
from friends.

And the mourners close
the cortège,
that is lost in the sea.
Accompanying them,
with its finger on its lips,
silence.

Not far off, the island waits.

Behind the rosy wall
that encloses it
cypresses ascend, tall
and dark.

MUERTE EN VENECIA

MUERTE EN VENECIA

A la muerte, en Venecia,
la llevan a pasear
como a una novia.

Por entre dos azules
la góndola luctuosa
se desliza,
revestida de lentos terciopelos,
y apenas se percibe
el leve golpe
de un remo y otro remo.

La sigue despaciosa,
tal un jardín flotante,
la que porta el adiós
hecho de rosas
de los amigos.

Y cierran los dolientes
el cortejo,
que se pierde en el mar.
Los acompaña,
con un dedo en los labios,
el silencio.

No lejos la isla espera.

Tras el muro rosáceo
que la ciñe,
suben, altos y oscuros,
los cipreses.
Meira Delmar

Meira Delmar

(Colombia, 1922 - 2009)

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MUERTE EN VENECIA

A la muerte, en Venecia,
la llevan a pasear
como a una novia.

Por entre dos azules
la góndola luctuosa
se desliza,
revestida de lentos terciopelos,
y apenas se percibe
el leve golpe
de un remo y otro remo.

La sigue despaciosa,
tal un jardín flotante,
la que porta el adiós
hecho de rosas
de los amigos.

Y cierran los dolientes
el cortejo,
que se pierde en el mar.
Los acompaña,
con un dedo en los labios,
el silencio.

No lejos la isla espera.

Tras el muro rosáceo
que la ciñe,
suben, altos y oscuros,
los cipreses.

DEATH IN VENICE

Death, in Venice,
they take on a trip
like a bride.

Between two blues
the mournful gondola
glides,
covered by slow velvets,
and you hardly perceive
the light thud
of one dip of an oar and then another.

Slowly, follows
like a floating garden,
the one carrying the farewell
made of roses
from friends.

And the mourners close
the cortège,
that is lost in the sea.
Accompanying them,
with its finger on its lips,
silence.

Not far off, the island waits.

Behind the rosy wall
that encloses it
cypresses ascend, tall
and dark.
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Nederlands Letterenfonds
Stichting Van Beuningen Peterich-fonds
Prins Bernhard cultuurfonds
Lira fonds
Versopolis
J.E. Jurriaanse
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Elise Mathilde Fonds
Stichting Verzameling van Wijngaarden-Boot
Veerhuis
VDM
Partners
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